Mercancía, logística, tributos, costos locales, financieros y tiempo. Si falta una línea, el margen es ficción.
El costo de importación se construye por capas: valor de la mercancía, gastos hasta puerto de origen, flete y seguro internacional, tributos aduaneros, gastos portuarios y de agenciamiento, transporte interno y costos financieros.
A eso se agrega una capa que rara vez se cuantifica: el tiempo. Capital inmovilizado durante sesenta días tiene un costo, aunque no aparezca en ninguna factura.
Un buen modelo de costeo no entrega un número: entrega un punto de quiebre. A qué TRM, a qué volumen y a qué precio de venta la operación deja de ser rentable.
Ese punto de quiebre es la información que realmente sirve para decidir.
Contenido educativo e informativo. No constituye asesoría jurídica, tributaria, aduanera, contable ni financiera, y no reemplaza la validación con las entidades competentes ni con profesionales habilitados. Toda decisión comercial es responsabilidad del usuario.