Casi ninguno ocurre en la aduana. Ocurren antes, en decisiones que parecían menores.
Primero: pagar el 100% por anticipado a un proveedor sin verificación. Segundo: aceptar la clasificación arancelaria que sugiere el vendedor.
Tercero: comparar cotizaciones con Incoterms distintos. Cuarto: no revisar si el producto exige permiso previo. Quinto: presupuestar sin IVA.
Sexto: ignorar el costo del tiempo y de la inspección. Séptimo: no tener un plan si la carga llega averiada o incompleta.
Ninguno de estos errores requiere mala suerte. Todos requieren únicamente haber avanzado sin entender.
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